Este precioso pez tropical utiliza sus grandes aletas para moverse por el agua con gracilidad.
El macho y la hembra se parecen tanto que resultan muy difíciles de distinguir a simple vista.
Ponen los huevos en plantas acuáticas y los dos padres se reparten la tarea de vigilarlos.
Los alevines pueden pasar por cualquier otro pez hasta que desarrollan las aletas.
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